Estudio

Al igual que ocurre con el bienestar de las personas, la esencia de nuestro trabajo se fundamenta en el equilibrio —entre el orden y la intuición, entre lo atractivo y la moderación. Cada proyecto —tanto si es de arquitectura como de diseño— lleva implícito el mismo sello personal: una aparente sencillez fruto de una profunda reflexión basada en el dominio de una técnica y la puesta en valor de las cualidades de un material. El resultado es un trabajo vibrante y lleno de sentido que refleja nuestro énfasis en la calidad, los detalles con alma y la durabilidad.

En una ocasión, un cliente nos dijo junto a la puerta de su casa: “Debéis sentiros muy orgullosos de este trabajo.”

La verdad es que del espacio que habíamos concebido nos sentíamos muy satisfechos, pero de lo que estábamos orgullosos era de que fuesen ellos los que lo iban a habitar. Al fin y al cabo, los clientes no son solo aquellos que aportan el dinero y la oportunidad de crear, son los que hacen que nuestro trabajo sea real.

Nuestro patio interior

El camino que nos ha llevado de puerta en puerta, de historia en historia, ha sido tan duro como gratificante. La nuestra empezó en el año 2000, a caballo entre Francia y España, compartiendo lo mejor de cada uno: la luz, el color, las texturas se acomodaron en un espacio imaginado que, poco a poco, hicimos habitable.

Dos años después abrimos nuestro estudio con una determinación: cerrar la puerta a las modas pasajeras, a las etiquetas comerciales… y a cambio, dejar entreabierta la de nuestro patio interior para escuchar en calma a nuestros clientes y poder plasmar, con eficacia y sensibilidad, la esencia de cada una de sus historias.

Yonatham & Monique